Santo Domingo, RD.– Las relaciones diplomáticas entre República Dominicana y Cuba atraviesan un momento de tensión luego de que el Gobierno dominicano solicitara formalmente a La Habana el retiro de nueve integrantes de su representación diplomática en Santo Domingo, así como de sus familiares, otorgándoles un plazo de siete días para abandonar el territorio nacional.
La medida constituye un paso poco habitual por la cantidad de funcionarios involucrados de manera simultánea y deja abierta la expectativa sobre la respuesta que pueda ofrecer el Gobierno cubano.
El Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) no identificó a los funcionarios afectados ni ofreció detalles sobre las razones que motivaron la decisión. La institución indicó que la medida fue adoptada conforme al derecho internacional y a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
Asimismo, el Mirex señaló que continuará manejando el asunto con discreción y mediante los canales diplomáticos establecidos, con el objetivo de preservar las relaciones entre ambas naciones caribeñas.
La Convención de Viena establece, en su artículo 9, que el Estado receptor puede comunicar al Estado acreditante que el jefe de una misión diplomática o cualquiera de sus integrantes es considerado persona non grata, sin que esté obligado a explicar las razones de su decisión. Ante esa situación, el Estado que envió al funcionario debe retirarlo o poner término a sus funciones.
En este caso, República Dominicana no utilizó formalmente la expresión persona non grata, sino que optó por solicitar el “retiro” de los nueve integrantes de la misión y sus familiares, una fórmula diplomática que permite reducir de manera significativa la representación cubana sin llegar a una ruptura de las relaciones entre ambos países.
Hasta el momento, las autoridades dominicanas no han atribuido públicamente ninguna conducta específica a los funcionarios afectados, por lo que no corresponde establecer las causas de la decisión sin una explicación oficial.
De manera general, las solicitudes de retiro o expulsiones de miembros de misiones diplomáticas pueden estar relacionadas con situaciones que involucren conducta inapropiada, presunta injerencia en asuntos internos del Estado receptor o actividades vinculadas a inteligencia o espionaje. Sin embargo, ninguna de estas razones ha sido confirmada por el Gobierno dominicano en este caso.
República Dominicana solicitó formalmente a Cuba el retiro de nueve integrantes de su misión diplomática en el país y de sus familiares.
La decisión ocurre mientras Cuba enfrenta una profunda crisis económica y un escenario de creciente aislamiento regional, factores que podrían añadir sensibilidad a la respuesta de La Habana ante la medida adoptada por Santo Domingo.
Por el momento, queda pendiente conocer la reacción oficial del Gobierno cubano y si la situación tendrá algún impacto adicional en los vínculos diplomáticos y bilaterales entre República Dominicana y Cuba.

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