Pequeños productores de Santiago aseguran que la crianza de cerdos se encuentra bajo presión por la peste porcina africana, las importaciones y el incremento de los costos, mientras algunos corrales han quedado completamente vacíos.
Santiago.– La producción de carne de cerdo atraviesa un escenario de creciente preocupación para pequeños y medianos criadores, quienes aseguran que mantener sus negocios resulta cada vez más difícil debido a la peste porcina africana (PPA), el incremento de las importaciones y los elevados costos de producción.
Hace apenas unos años, recorrer el sector Don Pedro, en Monte Adentro, Santiago, significaba encontrarse con numerosos pequeños criadores de cerdos y carnicerías familiares que abastecían de carne a comunidades de toda la zona.
Sin embargo, el panorama ha cambiado. Muchos corrales permanecen vacíos y los productores que todavía continúan en la actividad aseguran que producir carne de cerdo se ha convertido en una lucha diaria para sostener sus negocios.
La situación está relacionada, según los propios productores, con los efectos de la peste porcina africana (PPA), enfermedad que ha afectado la producción porcina nacional, además del aumento de las importaciones y el encarecimiento de los insumos necesarios para mantener la actividad.
En esta comunidad de Santiago, esas estadísticas adquieren un rostro concreto: productores que han reducido o abandonado la crianza, corrales sin animales y negocios familiares que enfrentan dificultades para mantenerse a flote.
Los criadores reclaman mayor respaldo para el sector y medidas que permitan recuperar la producción nacional, garantizar condiciones de competencia frente a las importaciones y reducir el impacto de los costos de producción.
La crisis del sector porcino representa también una preocupación para la economía de cientos de familias que dependen directa e indirectamente de esta actividad para generar sus ingresos.

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