Ana Martina Conte Grand, de 32 años, era una podóloga argentina que había viajado junto a sus padres para reencontrarse con su hermano y conocer a su sobrino de apenas cuatro meses. Su hermano sobrevivió al accidente ferroviario ocurrido en Toledo. Otro argentino, Agustín Randazzo, también figura entre las víctimas mortales.
España.– Lo que estaba previsto como un emotivo encuentro familiar terminó convertido en una tragedia. Ana Martina Conte Grand, una joven argentina de 32 años, perdió la vida en el accidente ferroviario ocurrido en la provincia de Toledo, España, durante un viaje que tenía como propósito conocer a su sobrino de apenas cuatro meses.
La joven, oriunda de la provincia argentina de San Juan, era licenciada en Podología y había viajado a Europa junto a sus padres para reencontrarse con su hermano mayor, Jeremías Conte Grand, quien reside en España junto a su familia.
De acuerdo con informaciones difundidas por medios argentinos, Martina se encontraba en el vagón número siete de uno de los trenes involucrados en la colisión. Su hermano también viajaba en esa formación y logró sobrevivir al impacto, aunque sufrió fracturas en las costillas y lesiones en la escápula, por lo que permanece hospitalizado bajo atención médica.
La visita tenía un significado especial para la familia, que se había reunido para celebrar el nacimiento del bebé y compartir tiempo con sus seres queridos. Sin embargo, el encuentro quedó marcado por la tragedia.
Una joven profesional de San Juan
Ana Martina se había formado en la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde estudió Podología. Antes de trasladarse a España, desarrolló su actividad profesional en San Juan y compartió un consultorio con su hermano Zacarías, con quien también ejercía la misma profesión.
La joven formaba parte de una familia de cuatro hermanos y tenía entre ellos a Lisandro, su hermano mellizo.
Su fallecimiento ha provocado numerosas muestras de dolor entre familiares, amigos y personas cercanas, que han expresado sus condolencias ante la pérdida.
Dos argentinos entre las víctimas
La tragedia también cobró la vida de Agustín Randazzo, un argentino de 51 años, oriundo de Buenos Aires, quien inicialmente había sido reportado como desaparecido tras el accidente.
Randazzo residía en España desde aproximadamente 2002 y trabajaba en una empresa de comunicaciones. Viajaba habitualmente entre Madrid y Toledo por motivos laborales y se encontraba en el vagón número ocho de una de las formaciones accidentadas.
Su fallecimiento fue confirmado el jueves 29 de octubre, luego de que sus familiares emprendieran una intensa búsqueda para conocer su paradero. Su pareja también había solicitado ayuda a través de las redes sociales.
Con esta confirmación, ya son dos los ciudadanos argentinos reportados entre las víctimas mortales del siniestro.
La tragedia ferroviaria
El accidente ocurrió el miércoles 28 de octubre, alrededor de las 8:54 de la mañana, en las inmediaciones de Urda, entre las localidades de Urda y Los Yébenes, en la provincia de Toledo.
La colisión involucró dos trenes de pasajeros de alta velocidad, uno de Renfe y otro de la compañía Iryo, que circulaban por la línea Madrid-Sevilla. El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones, algunos de los cuales cayeron por un terraplén.
Al corte de este viernes 30 de octubre, las autoridades mantienen en 69 la cifra provisional de fallecidos, mientras continúan las labores de investigación e identificación de las víctimas.
Según los últimos reportes, la Guardia Civil había logrado identificar a 13 de las personas fallecidas, aunque las notificaciones oficiales a sus familiares avanzaban de manera gradual.
Las autoridades españolas mantienen activos los procedimientos forenses y las investigaciones para determinar las circunstancias que provocaron uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados recientemente en el país.
Fuentes: Infobae, EFE y medios de comunicación españoles y argentinos.

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