La Fiscalía federal de Massachusetts señala a una mujer de 43 años como presunta responsable del esquema, que habría operado durante más de una década y cobrado entre US$38,000 y US$40,000 por cada cliente extranjero.
MASSACHUSETTS, Estados Unidos. — Seis personas fueron acusadas de presuntamente integrar una red dedicada a organizar matrimonios fraudulentos entre ciudadanos estadounidenses y extranjeros en situación migratoria irregular, con el objetivo de obtener beneficios migratorios de manera ilícita.
De acuerdo con documentos judiciales divulgados por la Fiscalía federal de Massachusetts, Jennifer González, de 43 años y residente en Fall River, habría dirigido el negocio durante más de diez años, período en el que presuntamente obtuvo millones de dólares mediante la organización de uniones matrimoniales falsas.
Según las acusaciones, el esquema consistía en cobrar entre US$38,000 y US$40,000 a cada cliente extranjero. Parte de ese dinero se destinaba a pagar a ciudadanos estadounidenses para que contrajeran matrimonio con los inmigrantes y colaboraran en la preparación de documentos diseñados para aparentar que las relaciones eran legítimas.
La presunta red habría utilizado estas uniones como mecanismo para facilitar solicitudes de beneficios migratorios ante las autoridades estadounidenses, mediante información que supuestamente ocultaba la verdadera naturaleza de los matrimonios.
Las autoridades federales consideran que el caso representa una presunta operación organizada para aprovechar los procedimientos migratorios de Estados Unidos mediante la presentación de documentación fraudulenta.
La acusación contra las seis personas da paso al proceso judicial correspondiente, en el que deberán examinarse las pruebas presentadas por la Fiscalía y determinarse las responsabilidades individuales.
Los acusados conservan la presunción de inocencia mientras no se demuestre su culpabilidad ante un tribunal.

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