El alza de los combustibles, mayores subsidios, las condiciones de financiamiento y otros factores externos e internos representan riesgos para el crecimiento, la inflación y los ingresos fiscales del país.
El primer semestre de 2026 estuvo marcado por el inicio y desarrollo del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, cuyos efectos se han extendido a la economía mundial mediante el incremento de los precios de los energéticos y las interrupciones en el comercio internacional.
República Dominicana, por su condición de importador de hidrocarburos, también ha recibido el impacto de esta situación, en un escenario que se suma a otros factores externos e internos que podrían ejercer presión sobre las finanzas del Estado y de los hogares.
Entre los principales riesgos identificados figuran las condiciones climáticas, el aumento de los subsidios destinados a los combustibles y al sector eléctrico, una eventual prolongación o intensificación de los conflictos internacionales, los aranceles establecidos por Estados Unidos y el encarecimiento de las condiciones de financiamiento.
Estos factores podrían incidir en el crecimiento económico, generar mayores presiones inflacionarias, reducir los ingresos fiscales y aumentar el costo del servicio de la deuda pública.
Aunque el balance de riesgos macroeconómicos y fiscales para el cierre de 2026 permanece inclinado hacia un posible deterioro respecto al escenario base, las autoridades destacan que el país cuenta con fortalezas y mejoras alcanzadas durante la primera mitad del año.
Estas condiciones, según las autoridades, funcionan como mecanismos de amortiguación frente a un entorno internacional marcado por la incertidumbre y permiten enfrentar con mayor capacidad los posibles efectos derivados de los acontecimientos económicos y geopolíticos externos.
El comportamiento de los precios de los combustibles, la evolución de los conflictos internacionales, las condiciones del comercio y el acceso al financiamiento serán algunos de los factores determinantes para el desempeño de la economía dominicana durante el segundo semestre del año.

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