hon Kelly Martinez lleva dos años recluido en la cárcel CCR-14 Anamuya de Higüey, y duró uno preventivo en la preventiva de la Colón, para un total de tres.
HIGÜEY, La Altagracia. – El pasado viernes 13 de febrero , se cumplieron tres años del fallecimiento de la adolescente Esmeralda Richiez Martínez, un caso que estremeció profundamente a la provincia La Altagracia y a la República Dominicana.
La joven, de 16 años, fue hallada sin vida por sus padres el 13 de febrero de 2023 en el baño de su residencia, ubicada en la comunidad Vista Alegre, del distrito municipal La Otra Banda, en Higüey.
De acuerdo con el expediente acusatorio, el 12 de febrero Esmeralda salió de su hogar en compañía del maestro John Kelly Martínez, del primo de este, Rubiel Morillo Martínez, y otras tres alumnas menores de edad. Al regresar a su casa, alrededor de las 12:00 de la medianoche, la adolescente llegó pálida y sangrando, situación que alarmó a sus padres, quienes la asistieron y la dejaron en su habitación.
Al día siguiente, fue encontrada muerta.
El informe de autopsia estableció que la causa de muerte fue un desgarro vaginal con hemorragia aguda severa, externa e interna, y shock hemorrágico como mecanismo terminal. La acusación del Ministerio Público sostuvo que el imputado le provocó laceraciones, abrasiones y contusiones que derivaron en el deceso.
La condena
En marzo de 2024, un año después del hecho (tiempo que se le había impuesto al condenado como medida de coerción), el Tribunal Colegiado del Distrito Judicial de La Altagracia condenó a 20 años de prisión al profesor John Kelly Martínez por violación y agresión sexual en perjuicio de la menor.
La sentencia también incluyó el pago de una indemnización de dos millones de pesos a favor de la familia de la víctima y una multa de 200 mil pesos.
El Ministerio Público, representado por los fiscales Idalia Peralta y Yeuri Rodríguez, demostró ante el tribunal la responsabilidad penal del docente, quien, según la acusación, violó disposiciones del Código Penal Dominicano y de la Ley 136-03 sobre protección de los derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes.
Actualmente, el condenado cumple la pena en el Centro de Corrección y Rehabilitación Anamuya (CCR-14), en Higüey.
A tres años de su muerte, el caso de Esmeralda Richiez Martínez continúa siendo un símbolo del reclamo de justicia y de la necesidad de reforzar la protección de los menores de edad en el entorno escolar y social.
FUENNTE: MDdiguat

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