La frontera entre República Dominicana y Haití se extiende por 391 kilómetros y cuenta con pasos fronterizos, ríos y una infraestructura de vigilancia destinada a reforzar el control territorial y la seguridad nacional.
La frontera terrestre entre la República Dominicana y Haití se extiende por 391 kilómetros, de los cuales 172 kilómetros corresponden a tramos fluviales, comprendidos por los ríos Masacre, Artibonito, Libón y Pedernales. Además, cuenta con unos 48 kilómetros de carretera internacional.
Uno de sus elementos históricos más importantes son las 311 pirámides fronterizas, instaladas como referencia tras el tratado fronterizo de 1929, firmado por los presidentes Horacio Vásquez, de República Dominicana, y Louis Borno, de Haití. Estas estructuras sirven como referencias geográficas y legales para delimitar el territorio y apoyar las labores de patrullaje y vigilancia militar.
La frontera dispone de cuatro principales pasos fronterizos, ubicados en Dajabón, Elías Piña, Jimaní y Pedernales, donde además se desarrollan los mercados binacionales que reúnen a miles de comerciantes haitianos y dominicanos.
Durante estas jornadas de intercambio comercial, soldados del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront) y otras instituciones militares mantienen la vigilancia y protección de la zona, considerada estratégica para la seguridad nacional, la estabilidad y el desarrollo económico de ambas naciones.
Verja fronteriza
Como parte de las medidas para reforzar la seguridad y el control migratorio en la zona limítrofe, el Gobierno dominicano, encabezado por el presidente Luis Abinader, inició la construcción de una verja fronteriza compuesta por hormigón armado y una estructura metálica.
La obra incluye una carretera de patrullaje a ambos lados, diseñada para facilitar el desplazamiento de las unidades de seguridad y permitir una respuesta más rápida ante cualquier eventualidad.
El proyecto también contempla torres de vigilancia, sistemas de monitoreo y supervisión permanente, así como tecnología de última generación y fibra óptica, que permite la transmisión de datos, voz e imágenes a alta velocidad y a grandes distancias.
La verja fronteriza forma parte de las acciones destinadas a fortalecer la vigilancia de la línea limítrofe y garantizar un mayor control sobre uno de los puntos estratégicos para la seguridad territorial de la República Dominicana.

Leave a comment