La muerte de un joven agente de la Policía Nacional ha dejado una familia marcada por el dolor en Barahona, donde su madre y su pareja embarazada enfrentan la pérdida mientras la justicia investiga las circunstancias del hecho.
Barahona.— Los sueños de José Luis Suero Santana, conocido como “Kendry”, quedaron truncados a los 23 años, luego de morir de un disparo dentro de la vivienda donde residía, en el municipio de Cabral, provincia Barahona.
Suero Santana era raso de la Policía Nacional y estaba adscrito a la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett). De acuerdo con sus familiares, el joven tenía entre sus principales metas mejorar las condiciones económicas de su hogar y ayudar a su madre, Yenni Eliza Santana, para que pudiera dejar de vender tilapias en las calles.
Además, esperaba convertirse en padre. Sin embargo, su pareja se encuentra embarazada y el niño nacerá sin la oportunidad de conocer a su progenitor.
El hecho ocurrió el pasado 16 de agosto, cuando el joven agente recibió un disparo dentro de la vivienda donde residía. Su muerte dejó a familiares y allegados sumidos en el dolor, mientras su madre continúa realizando la actividad económica que su hijo soñaba ayudarla a abandonar.
Tres meses de prisión preventiva
Por el fallecimiento del agente, un tribunal impuso este lunes tres meses de prisión preventiva al sargento mayor de la Policía Nacional Mingo Feliz Alcántara, también adscrito a la Digesett.
El Ministerio Público señala a Feliz Alcántara como el responsable del disparo que provocó la muerte de Suero Santana.
La medida de coerción busca garantizar la continuidad del proceso judicial mientras las autoridades profundizan las investigaciones para esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el hecho.

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